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Emprender: ¿Qué es necesario saber? Pasos para seguir y puntos para tener en cuenta

Hoy en día, crear una empresa es sueño de muchos, pero pocos lo llevan a cabo. Puede ser por el coste económico que eso comporta, por las horas de trabajo que se necesita dedicar o incluso por la poca motivación que hay para trabajar. Sin embargo, también es más fácil crear un negocio desde cero. Hay muchas razones por las que emprender. Por eso, en este artículo te damos algunas. Te animamos a que emprendas el negocio que desees, perdiendo el miedo y trabajando de lo que realmente te apasiona.

“Emprender hoy en día”
“Emprender hoy en día”- Unsplash

Razones para emprender

No hay horarios establecidos

El hecho de ser emprendedor proporciona una libertad total para organizar el tiempo del modo que se desee, es decir, cada uno se organiza como él mismo desee. Al ser un negocio nuevo, es necesario trabajar muchas horas, sobre todo al principio, pero no importa cuando se trabajen, así que se dispone de libertad para organizar el tiempo según las preferencias y las demás responsabilidades.

Crecimiento personal

Crear un negocio des de 0 es complicado, pero cuando surge efecto, la sensación es muy gratificante. No es lo mismo crear un nuevo proyecto y ver como crece que participar en uno ya creado, la sensación de gratificación no es del mismo alcance. Trabajar de manera rutinaria, sin motivaciones, sin metas… se convierte en todo lo contrario cuando se decide emprender. Para todo emprendedor, cada día es un reto y una satisfacción personal ya que con el tiempo se van superando las dificultades.

Los emprendedores que con ideas de negocio basadas en sus propias vivencias tienen muchas más posibilidades de triunfar, ya que se conoce el mercado, los gustos del público y el punto en el que se puede llegar con mucha más profundidad.

De este modo, se puede decir que se experimenta un constante y veloz crecimiento tanto personal como profesional.

Seguridad laboral

Cuando se es el propio jefe, hay seguridad total de que nadie va a despedirte, es decir, el trabajo y el puesto laboral está asegurado en todo momento. Esto aporta seguridad y, a la vez, es posible trabajar de manera más calmada sabiendo que, pase lo que pase, quien decide que el trabajo siga existiendo es el propio empresario.

Las ganas aumentan

Crear una empresa es un sueño que todo emprendedor desea. Es por eso que, ya que sigues aquello que tanto esperabas, motiva a seguir trabajando, perseverando, viendo como aumenta la satisfacción. Ir a trabajar cada día deja de ser algo pesado, que a veces incluso se hace sin ganas, para ser una ilusión y un reto para superar día tras día.

Aprendizaje más completo

Emprender, aunque no lo parezca, es un aprendizaje. Es necesario seguir pasos para poder crear la empresa, tener en cuenta todos los términos necesarios, el papeleo, todos y cada uno de los puntos fundamentales para sostener el negocio. Además, es un método muy enriquecedor profesionalmente hablando. Es importante tener en cuenta los consejos de otros emprendedores que han podido ver el éxito de su trabajo. Así, se pueden al negocio que se esté construyendo.

Nuevas habilidades

Para crear una empresa, es necesario saber un poco de todos los temas que se usan: marketing, ventas, contabilidad… Al principio, es posible que el presupuesto no se alcance para contratar especialistas, por lo tanto, el mismo emprendedor deberá saber qué es más importante de cada uno de los temas. Así, se ampliará el conocimiento y los profesionales serán más completos.

Determinación

La toma de decisiones, como dueño de un negocio es fundamental y muy importante para que la empresa prospere. Para ello, es necesario tener determinación, es decir, ser una persona decidida y resolutiva, con facilidad de tomar decisiones, sin tener en cuenta que, a veces, es posible que no sean las mejores. Además, no solo será una mejora profesional, sino que se puede aplicar a la vida personal.

Libertad financiera

Aunque hay un riesgo económico, también existe la libertad financiera que, sin duda, es uno de los motivos principales por el que la sociedad decide emprender. La idea de que todos los beneficios que se obtengan a través del trabajo realizado sean “íntegros” para el emprendedor siempre llama mucho la atención. Sin embrago, en el momento que se tenga más de un socio o se deba pagar a los trabajadores, se tendrá que repartir parte de los beneficios. No obstante, tener la independencia financiera, genera a su vez muchas responsabilidades, ya que al ser emprendedores y dueños del negocio propio se afrontará tanto los beneficios como las pérdidas o los problemas económicos que existan.

Crear sitio de trabajo

A medida que vaya creciendo la empresa, es posible contratar a otras personas y crear empleos. El sitio de trabajo les ofrece la oportunidad de aprender, mantener a sus familias y desarrollarse profesionalmente. Sin embargo, emprender en solitario no suele ser recomendable. Para que la empresa tenga más probabilidades de éxito, es preferible tener un equipo con diferentes perfiles y estudios formado por al menos 2 o 3 personas con diferentes conocimientos: técnicos, especialistas y de marketing digital. Por lo tanto, si se puede contar con un buen equipo de trabajadores de calidad, se tiene mucho ganado para conseguir sacar adelante un proyecto emprendedor.

Carrera profesional

Empieza un camino profesional desde 0, totalmente nuevo y con ganas de desarrollarse profesionalmente. Es una elección propia, por lo tanto, se puede trabajar con los temas que más le guste al propio empresario. Así, podrá crear una identidad propia basada en sus gustos, aficiones.

Alternativa al desempleo

En el caso de no estar trabajando para ninguna empresa, y más en los tiempos que corren hoy en día, crear un negocio propio permitirá ponerse de nuevo en pie y empezar de cero. Sin embargo, cualquiera de las razones anteriores pueden ser buenas para decidir emprender. Será un camino, en ocasiones, duro pero muy gratificante.

“Pon en práctica tus ideas”- Unsplash
“Pon en práctica tus ideas”- Unsplash

Pasos para seguir

1. Emprende con algún proyecto que te guste mucho

El hecho que trabajes con algo que realmente te guste, hará que puedas resistir las situaciones difíciles y que te mantengas firme cuando las cosas no se pongan bien. Así, no se te hará pesado o monótono. Al fin y al cabo, es algo con lo que deberás trabajar toda la vida y, si te gusta, siempre es un plus para seguir adelante.

2. Investiga y haz un análisis del negocio

En cuanto tengas definido el negocio que quieres emprender, deberás convertirte en un experto en el tema. Es necesario que sepas en profundidad todo sobre él. Hoy en día podemos obtener información al momento sobre lo queremos. Revisa si tu idea, producto o servicio ya existe, si es exitoso o no, si funciona y, sobre todo, analiza el mercado.

Para realizar este análisis, es necesario analizar la idea, plantear ciertas pautas para que madure de la mejor manera posible y usar diferentes herramientas para saber si al público objetivo le sería de agrado la idea.

3. Elegir la forma jurídica.

Es importante tener en cuenta qué tiempo de forma jurídica quieres hacer para la empresa. Para tomar esta decisión se deben tener en cuenta muchos factores: el número de socios, el capital social, la repercusión fiscal y laboral, la posibilidad de contratación de trabajadores o no y la responsabilidad frente a terceros. Puedes consultar cual es la mejor forma jurídica para tu empresa aquí.

4. Elabora un presupuesto con ingresos y gastos

Como es obvio, emprender cuenta tiempo, esfuerzo y mucho dinero. Es importante tener en cuenta cuánto estás dispuesto a pagar para crear un negocio. Cuando tengas claro este punto, es básico realizar un presupuesto mensual, tener en cuenta cuales son los ingresos que se pretenden tener. Además, es se debe tener presente los gastos que la creación del negocio comporta. Lo más probable es que, los primeros presupuestos, no tengan beneficios o sean muy leves.

5. Crea un modelo de negocio real

Para poder crear el modelo de negocio se puede usar información del “Business Model Generation” de Alexander Osterwalder, un libro que ayuda a definir de una forma más clara la idea de negocio. En pocas palabras, enseña la importancia de realizar un modelo Canvas en donde te obliga a definir todo lo referente al negocio. Por lo tanto, en cuanto estén rellenos cada uno de los campos este modelo, se puedes considerar ya como algo real.

Además, es básico elaborar un plan de empresa, un documento en el que definir la actividad a desarrollar, la planificación global y a largo plazo, la valoración de riesgos, la capacidad financiera, la viabilidad del negocio, la competencia…

6. Constituye la empresa

En este punto, tendrás que llevar a cabo los trámites para la constitución de la empresa correspondientes al ejercicio de la actividad, lo que dependerá de la forma jurídica que hayas escogido. Y si buscas agilidad a la hora de crear tu empresa, opta por la creación telemática, donde la constitución será prácticamente inmediata. Para llevar esto a cabo, es importante contar con un equipo de socios, tener el apoyo de bancos y notarios y conseguir un CIF, entre otros trámites.

7. Financiación y contratación.

Como se ha mencionado anteriormente, crear un negocio desde cero es un proceso caro. Por lo tanto, busca fuentes de financiación, ayudas privadas y públicas que se ofrezcan. Según las necesidades de la creación, se pueden usar unos u otros tipos. Además, desde organismos públicos como ayuntamientos, gobiernos… te pueden facilitar toda la información de ámbito laboral y fiscal que necesites en el caso de que quieras contratar personal.

8. Sal al mercado

Para poder lanzar al mercado el negocio, es importante tener en cuenta que primero se deben buscar las personas que pueden dar una retroalimentación para que el producto o servicio que se ofrece sea mejor. Aunque es posible que se fracase en algún punto, todo fracaso sirve para aprender. Por lo tanto, es importante conseguir a los clientes primero y después se podrá invertir el dinero, pero de una forma inteligente. Es decir, no es recomendable invertir dinero propio o de la familia sin saber que, detrás de todo, unos clientes aportarán valor económico.

Por lo tanto, es fundamental ser consistente en las buenas prácticas que se deseen realizar por suficiente tiempo y llegará el momento donde se verán los frutos y que todo ha valido la pena. Al fin y al cabo, es cuestión de tiempo, dedicación y perseverancia.

“Empezar un negocio”- Unsplash
“Empezar un negocio”- Unsplash

Puntos clave

Domina el mercado: se trata del primer paso que hay que dar antes de emprender. Así, podrás conocer con todo detalle cómo está el entorno en el que deseas desarrollar el negocio de manera detallada. Enfócate en este sector y detecta cuál es la oferta existente. En base a esto, detalla cual es tu ventaja competitiva, es decir, aquella que hará que el cliente decida consumir tu producto o servicio antes que la competencia. La respuesta debe incluir tanto las ventajas como los beneficios que distinguen a tu empresa frente a los demás.

Elabora un plan de negocios: En este documento debes incluir los objetivos de tu empresa (a corto, mediano y largo plazo), las estrategias para conseguirlos, la estructura de la organización, el presupuesto que requieres para financiar tu proyecto y soluciones para resolver problemas futuros. Tener un plan por escrito ayuda a mantener las metas claras. Lo más inteligente y usual sobre él es ir actualizándolo cada dos años, ya que algunos objetivos ya se habrán establecido.

Define el cliente potencial: Estudia el comportamiento de tu target y define cuál es el que se desea obtener. Para facilitar la identificación de tus consumidores potenciales, considera variables como género, edad, nivel socioeconómico y ubicación geográfica, así como escolaridad y estilo de vida. Para que esto sea más concreto, es óptimo saber a qué segmento quieres dirigirte y, posteriormente, definir el subgrupo o nicho que podría interesarse por el producto o servicio.

Ten en cuenta la opinión del target: Para que la empresa tenga un buen posicionamiento, es necesario dar al público lo que necesitan y piden. Además, lo ideal es superar sus expectativas. Uno de los errores más comunes es creer que tu negocio será un éxito sólo porque a ti te gusta.

Analiza a tu competencia. Otro punto fundamental al empezar un negocio es la competencia, saber en qué puntos son más notorios y detectar su ventaja competitiva. Así que se tiene que es estudiar lo que hacen otros negocios del mismo sector en donde te encuentras. Analiza las características y verifica si de verdad satisfacen las necesidades de los consumidores. Atreverte a innovar, pero sin perder de vista a tu principal objetivo: el cliente.

Crea un plan de mercadotecnia. Este documento ayudará a definir el camino que seguirá el negocio en tres aspectos esenciales: situación del mercado, oportunidades y amenazas, así como metas por alcanzar. Ten en cuenta que la calidad de tu producto o servicio no garantiza el éxito. Lo importante es crear una campaña efectiva para dar a conocer tu producto o servicio entre los compradores potenciales. Para ello, se deben tener en cuenta las 4 p’s del marketing.

Invierte en tecnología. Es necesario tener toda la tecnología necesaria de manera actualizada, ya sean ordenadores, dispositivos, impresoras… Por otro lado, las aplicaciones online como Facebook, Twitter, YouTube, Instagram y blogs servirán para encontrar nuevos consumidores, mantenerte en contacto con ellos y darles un mejor servicio. Además, ayuda a provocar y conseguir un feedback con los otros consumidores.

Asesórate con los profesionales: Cuanto más preparado estés, mejores oportunidades de crecimiento habrá. Para ello, pide ayuda, infórmate y déjate asesorar por los expertos. Para ello, existen varias organizaciones que dan apoyo para desarrollar estos proyectos de negocio, ser un buen líder, ganar clientes y obtener financiamiento.

Haz acuerdos de manera estratégica: La creación de un DAFO permitirá identificar tus fortalezas, debilidades y áreas de oportunidad, de manera que sabrás qué otro tipo de empresas o sectores pueden combinarse con el propio. Es decir, con esta información podrás determinar si necesitas un inversionista, socio o distribuidor para fortalecer tu empresa. Asistir a eventos como ferias, exposiciones, convenciones podrá ayudarte a ver con qué empresas puedes participar para ampliar el público y tener más oportunidades de negocio.

Forma un equipo productivo: El equipo que forma el negocio es singular en su creación. Por lo tanto, cada miembro del equipo aporta su talento para aumentar la productividad de las diferentes áreas de la organización. Para mejorar, es importante escuchar y tomar en cuenta las ideas de tus trabajadores. Así, sabrás qué valoran y cómo afrontar problemas gracias a sus ideas y visiones de la empresa. Además, para que los trabajadores aumenten la producción, es fundamental formarlos de manera que sigan teniendo ganas de trabajar y a poner en práctica los conocimientos alcanzados.

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